El hábito si hace al monje
By : Félix Cevallos Peralta
Cuántas veces hemos escuchado con razón y sin ella este por
así decirlo famoso proverbio, el cual encierra mucha realidad y a la vez nos
presenta una imagen mental sobre las vestimentas de la persona de quien se
habla.
Sin embargo quiero referirme como hábito a otro significado
de esa palabra que, según el diccionario de la real academia Española es
“Costumbre o práctica adquirida por frecuencia de repetición de un acto”, a
ello quiero referirme en este artículo, y específicamente a lo concerniente
a tributación.
A los contribuyentes ya culturizados a la evasión o elusión
de impuestos le es muy difícil cambiar de mentalidad o dejar ese hábito, tan
enraizado en su modus vivendi, a tal extremo que; sienten amenaza directa a su
patrimonio, si contribuirían al fisco como establece la normativa tributaria. A
esto se suma la facultad determinadora y sancionadora atribuida a la
administración tributaria, la cual también posee una ideología por parte de sus
funcionarios mediante la cual presumen que todo contribuyente es un posible
evasor de impuestos.
Ambos son los extremos opuestos de cada cual, y precisamente la historia condena a los
contribuyentes como potenciales evasores y es en ese preciso momento que en
retrospectiva entra el conocido proverbio, si los contribuyentes tienen la
cultura evasora como hábito, ello significa que todos somos evasores ante la
administración tributaria, mientras no demostremos lo contrario, todo porque el
hábito si hace al evasor o en retorica el hábito si hace al monje.
25/08/2015
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