martes, 25 de agosto de 2015



El  hábito si hace al monje

By : Félix Cevallos Peralta

Cuántas veces hemos escuchado con razón y sin ella este por así decirlo famoso proverbio, el cual encierra mucha realidad y a la vez nos presenta una imagen mental sobre las vestimentas de la persona de quien se habla.
Sin embargo quiero referirme como hábito a otro significado de esa palabra que, según el diccionario de la real academia Española es “Costumbre o práctica adquirida por frecuencia de repetición de un acto”, a ello quiero referirme en este artículo, y específicamente a lo concerniente a  tributación.
A los contribuyentes ya culturizados a la evasión o elusión de impuestos le es muy difícil cambiar de mentalidad o dejar ese hábito, tan enraizado en su modus vivendi, a tal extremo que; sienten amenaza directa a su patrimonio, si contribuirían al fisco como establece la normativa tributaria. A esto se suma la facultad determinadora y sancionadora atribuida a la administración tributaria, la cual también posee una ideología por parte de sus funcionarios mediante la cual presumen que todo contribuyente es un posible evasor de impuestos.

Ambos son los extremos opuestos de cada cual, y  precisamente la historia condena a los contribuyentes como potenciales evasores y es en ese preciso momento que en retrospectiva entra el conocido proverbio, si los contribuyentes tienen la cultura evasora como hábito, ello significa que todos somos evasores ante la administración tributaria, mientras no demostremos lo contrario, todo porque el hábito si hace al evasor o en retorica el hábito si hace al monje.

25/08/2015

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